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HAMLET, sugerente composición
El clásico de William Shakespeare, según la visión de Iedvabni.
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Autor: William Shakespeare Traducción: Ingrid Pelicori Versión: Manuel Iedvabni y Malena Solda Actúan: Héctor Bidonde, Emiliano Dionisi, Marcos Ferrante, Rafael Lavín, Eduardo Narvay, Federico Olivera, Patricia Palmer, Pablo Razuk, Marcelo Savignone, Luciano Suardi, Ana Yovino y Alfredo Zenobi. Escenografía e iluminación: Héctor Calmet Vestuario: Alejandro Mateo Máscaras: Lina Boselli Música: Federico Mizrahi Dirección: Manuel Iedvabni
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Desde antaño, nada ha cambiado sino las
formas en que se presentan la venganza, el odio, la ira, la locura, la
corrupción, la traición, el valor de los principios, el dolor, el amor, y hasta
el incesto, asuntos inherentes al ser humano. Si bien es interesante recrear una
obra clásica -que toca todos esos temas en la historia que relata- con la visión
de cada uno, sobre todo cuando han pasado más de 400 años desde que ha sido
escrita, esta versión es llamativamente peculiar. Atractiva por un lado,
sorprendente por otro, la puesta en escena se ubica entre lo clasicista y lo
moderno, en un cuidado trabajo del director Manuel Iedvabni, algo difuso
en la abreviación que se ha hecho de algunas escenas y la ausencia de otras. Sin
embargo, para quien jamás haya visto "Hamlet", encontrará un relato que atrapa y
es al mismo tiempo vivaz y enigmático.
El parejo elenco lleva a buen puerto el drama, aunque extrañe el contraste
generado por la forma de decir de Alfredo Zenobi –en el papel de
Polonio-, quien parece estar marcado para otra obra, o el tono casi tanguero que
utiliza Marcelo Savignone representando a Laertes, sin desmerecer sus
cualidades histriónicas. Patricia Palmer, algo retraída para su
personaje, corporiza a la reina, mientras Luciano Suardi logra un
interesante Horacio que sobresale con pequeños matices. Con notable equilibrio,
Ana Yovino lleva a su Ofelia por un camino convincentemente emotivo,
mientras Héctor Bidonde otorga el cabal physique du rol al rey
Claudio, quien aun con su aparente dignidad, no puede sobrellevar la carga del
crimen que ha cometido. Su sobrino en la ficción, el príncipe que da título a la
obra, es personificado por Federico Olivera, con cierta tibieza en el
inicio, que irá transformando en un Hamlet más vengativo y menos quejoso, acorde
al sentimiento que lo domina. Otros personajes que requieren menor presencia en
la escena han sido abordados por un mismo actor, tal el caso de Pablo Razuk
que se desempeña como marinero, actor con la máscara del rey y un gracioso y
logrado sepulturero con particular mordacidad. Emiliano Dionisi pone su
cuerpo al obsecuente y sumiso Osrik, y logra una deliciosa reina en la parodia
actoral de la payasesca troupe, con gran dominio de la comedia del arte.
En esta escena, como en otras más dramáticas, merecen destacarse las fascinantes
máscaras realizadas por Lina Boselli.
Con un dispositivo escenográfico original y minimalista, diseñado por Héctor
Calmet, el desarrollo es rápido y deja lugar a la imaginación para recrear
patios, columnas, salones y otros recintos del palacio, junto a fluyentes ríos.
Una rodante plataforma sirve de escenario para la graciosa y plástica escena de
los actores que representan la realidad de la tragedia en tono de comedia, así
como de fosa en el cementerio donde es enterrada Ofelia. El vestuario de
Alejandro Mateo es original, con toques modernos y reminiscencias clásicas,
y la música de Federico Mizrahi genera los climas precisos, junto a
ingeniosos efectos de sonidos pensados hasta para un coreográfico movimiento de
piernas. Martin Wullich
Viernes y sábados a las 22.15
Domingos a las 20
Ctro. Cultural de la Cooperación
Av. Corrientes 1543 - Cap.
(011) 5077-8077
Entrada: $ 50.-
www.centrocultural.coop
PUBLICADA 01/03/2010
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